Sunday, March 27, 2005

Dany- le- Rouge.

Hay algo que ha surgido de ustedes que asombra, que trastorna, que reniega de todo lo que ha hecho de nuestra sociedad lo que ella es. Se trata de lo que yo llamaría la expansión del campo de lo posible. No renuncien a eso.
J.P.Sartre, mayo 1968.

Dany-le- Rouge. Dany el Rojo. Daniel Cohn-Bendit. Pelirrojo, despeinado, ojos azules, con camisa, suéter, saco, pantalón y medias, 23 años. Caminando hacia la plaza Denfert Rochereau de París junto a su amigo Bernard-Henri Lévy.
En Denfert- Rochereau, estudiantes y trabajadores se manifiestan unidos, tienen banderas, escalan las esculturas, se sientan sobre un león colosal de cabeza erguida y desde allí siguen ondeando sus banderas y gritando sus gritos. Es 13 de mayo. Es lunes. 1968. En París.
Dany el Rojo, cuatro meses antes, 9 de enero, asiste a la inauguración de una piscina para la Universidad de Nanterre. Su universidad. Allí está François Missoffe, ministro de Juventud y Deportes, y Dany, delante de todos, le dice al ministro: “Construir un polideportivo es un método hitleriano que tiene como objeto arrastrar a la juventud hacia el deporte para apartarla de sus problemas reales cuando lo que se debería hacer es asegurar el equilibrio sexual de los estudiantes.”
La facultad de Nanterre había sido fundada hacía sólo cuatro años y, a diferencia del resto, tenía entre sus alumnos a una extraña mezcla de comunistas, anarquistas, trotskistas y simples reformistas, la mayoría estudiantes de sociología.
Daniel Cohn-Bendit está allí para ampliar sus estudios. Ha regresado de Alemania después de hacer allá sus estudios secundarios. Nació en Francia pero tiene nacionalidad alemana, para evadir el servicio militar. Nació en Francia, casi por accidente, porque sus padres son judíos alemanes y huyeron de la Alemania nazi. Su abuelo ha sido un militante anarquista.
Ahora Dany está en Nanterre y se convertirá en el líder auténtico de todos los estudiantes. Está entre los 142 muchachos que ocupan las oficinas administrativas de la facultad para reclamar la liberación de uno de ellos, arrestado durante una manifestación frente a la sede de la American Express. Beben champagne, tocan la guitarra e instauran "comités de debates". A la 1.30 de la mañana estiman que han cumplido con el gesto simbólico y desalojan el lugar. Es 22 de marzo de 1968. Este parece ser el inicio. Aquí se crea el Movimiento del 22 de Marzo. Dany lo dirige.
El 2 de mayo se suspenden los cursos en Nanterre. La policía evacua la Sorbona. Los estudiantes arman barricadas en el Barrio Latino, destruyen patrulleros. La Unión Nacional de Estudiantes de Francia, el Movimiento 22 de Marzo con Daniel Cohn-Bendit a la cabeza y el Sindicato Nacional de la Enseñanza Superior organizan conferencias nocturnas al aire libre en reclamo del retiro de los "represores" de las instalaciones universitarias. Al día siguiente, todas las facultades parisinas entran en huelga. El 13 de mayo las grandes centrales sindicales deciden - por primera vez en la historia- llamar a una huelga nacional de solidaridad con los estudiantes y en contra de la brutalidad policial. Sí, definitivamente: Mayo del 68.
Según palabras de Herbert Marcuse, el objeto de aquel movimiento contracultural inspirado en el anarquismo, el trotskismo y el maoísmo, era acabar con la “irracionalidad organizada”, que era como él llamaba al sistema dominante. Marcuse estaba presente en el movimiento de mayo. El hombre unidimensional era el libro fetiche de Dany. Llegó a París con un tiraje de 500 ejemplares, y alcanzó los 80 mil ejemplares. Todo el mundo quería buscar en el libro una explicación para lo que pasaba.
Treinta años después Daniel Cohn- Bendit le confiesa a un periodista: “Tengo hasta dificultad pera recordar el título de esa obra que causó tanto barullo en la época de Nanterre”, y sobre Marcuse, “Hoy, pobre, nadie se acuerda de él...”
Treinta años después, el ex-estudiante radical, con camisa oscura, saco, pantalón, pelo rojo- casi gris -, ya no es más Dany el Rojo, o tan solo lo es en el pasado, en un cartel lejano, en las imágenes distorsionadas y románticas del estallido primaveral del 68. Ahora es Dany el verde. Dany-le-Vert, diputado del Partido Verde alemán en el Parlamento Europeo con un pequeño despacho en Bruselas. El político que le da a su partido la misión de alzarse con ideas para regular y rediseñar las reglas de la globalización y así lograr ponerla al servicio de los seres humanos y del desarrollo. El que piensa que esa es la lucha del siglo, como lo fue en su momento la lucha contra el trabajo infantil o por la jornada laboral de ocho horas, o por el derecho a voto de la mujer. “Hoy soy un actor que forma parte de la elite social- confesó en una entrevista ofrecida a un diario brasileño en el año 1998- así, mi visión del mundo ya no se limita simplemente a la de la revuelta de los que están más abajo, de los que anhelan reconocimiento. Tengo una responsabilidad ideológica y práctica con la evolución de la sociedad. A los 22 años, yo no tenía esa conciencia de mi responsabilidad en relación con la sociedad”.
El 20 de mayo de 1968, Le Nouvel Observateur, publicaba un diálogo entre Jean Paul Sartre y Daniel Cohn-Bendit.
JPS: ... Lo que mucha gente no comprende, es que ustedes no buscan elaborar un programa, ni dar una estructura al movimiento. Les reprochan querer "destruirlo todo" sin saber -en todo caso sin decir- lo que ustedes quieren colocar en lugar de lo que derrumban. DCB: ¡Claro! Todo el mundo se tranquilizaría -Pompidou en primer lugar- si fundáramos un partido anunciando: "Toda esta gente está con nosotros. Aquí están nuestros objetivos y el modo como pensamos lograrlos..." Se sabría a que atenerse y por lo tanto la forma de anularnos. Ya no se estaría frente a "la anarquía", el "desorden", la "efervescencia incontrolable". La fuerza de nuestro movimiento reside precisamente en que se apoya en una espontaneidad "incontrolable", que da el impulso sin pretender canalizar o sacar provecho de la acción que ha desencadenado...
Dos días después, el 22 de mayo, en la gran "fiesta'' de una universidad en la calle, Dany el Rojo fue expulsado de Francia. Una manifestación del Movimiento de Occidente precedió a su expulsión. El eslogan del Movimiento de Occidente, en los Campos Elíseos, indignó a los jóvenes: "¡Francia para los franceses, fusilen a Cohn-Bendit!''. Una enorme manifestación estudiantil de protesta ("Alto a la expulsión de los camaradas extranjeros") se realizó en las calles en su apoyo. El martes 28, con el cabello rojo teñido de negro, Dany entró clandestinamente en Francia con la apariencia de un español. Nada se había resuelto aún. El movimiento, lentamente, se agrandaba y se apagaba.
Daniel Cohn-Bendit ha reconocido ante la prensa que hace 30 años dijo muchas “estupideces”: "Una de las mayores tonterías que decíamos era eso de que las elecciones eran trampas para idiotas. Sin voto no hay libertad. Aquel fue un movimiento social que en ningún momento quiso tomar el poder institucional. Pero hay que aceptar que hubo errores, horrores y enormes desilusiones. Lo que fue la fuerza del movimiento, su capacidad de rechazar la política tradicional, terminó siendo también su debilidad. Políticamente perdimos porque nuestras ideas eran las del siglo XIX, pero social y culturalmente ganamos porque propiciamos el surgimiento de una nueva sociedad en las estructuras políticas existentes. Mayo del 68 transformó a las sociedades occidentales y colocó en jaque las certezas que heredamos de las generaciones de la guerra. Certezas fundadas en la concepción fuertemente autoritaria de la política que dominaba la vida institucional y de la sociedad”.
Daniel Cohn-Bendit tiene 53 años. Defiende la economía de Mercado porque según él rima con Democracia, aunque añade que es necesario ver cómo se estructura esa economía de mercado sin ocasionar injusticia social. Dany le Rouge, el líder que revolvió Paris en 1968, ha sido acusado recientemente de pedofilia a causa de un relato que hace en su libro El gran bazar (de 1975). La acusadora es la hija de Ulrike Meinhof, una de las más famosas guerrilleras de la Alemania de los 70, quien parece estar haciendo de la cruzada contra el Mayo del 68 la razón de su vida. En la misma Alemania se ha abierto la polémica sobre las ideas y líderes de Mayo del 68. El propio Ministro de Exteriores alemán, Joschka Fischer (otra figura del Mayo...), ha estado en el banquillo de los acusados declarando por presuntas relaciones con líderes y acciones terroristas en su pasado. Dany le Vert, de Los Verdes, asegura: “Yo aprendí la política con pocas frases claves y la que más me ha quedado es: "Sea realista, demande lo imposible".
Claro, uno de los graffitis del 68... cuando las paredes hablaban.

(Escrito en mayo del 2001)

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