Sunday, March 27, 2005

Paz, Amor y Rock and Roll: el principio de la utopia

“Resultan raras estas palabras? La guerra se acaba si tú quieres. Eso nos lo dijeron John y Yoko una vez en una canción navideña. Y al hacerlo, nos dieron la responsabilidad de crear un mundo de paz a todos y cada uno de nosotros. El concepto de paz de John Lennon no fue solo un sentimiento navideño piadoso. Se basaba en su fe, en la dignidad inherente a todos los seres humanos de este planeta”.
Con este concepto de Dustin Hoffman comenzó el concierto homenaje a uno de los grandes hombres de este siglo: John Winston Lennon. Su nombre es y fue estandarte de un período marcado por las explosiones sociales, culturales y políticas, en el que desde sus inicios miles de personas luchaban por su lugar en una sociedad justa, donde todos tuvieran las mismas oportunidades.
El fenómeno social de la década del 60 fue todo un acontecimiento histórico que removió un sistema marcado por el auge del Capitalismo, el incremento de las desigualdades y la discriminación de la mujer, privada la mayoría de las veces de ocupar cargos significativos en la sociedad. En todo el planeta los movimientos progresistas cobraban auge, y, sobre todo los jóvenes de sectores más radicales tomaban el Rock and Roll como arma para manifestarse.
En Estados Unidos, las luchas de los negros en contra de la segregación racial, encabezadas por Malcom X y las protestas opuestas a la contienda bélica de Viet Nam, se incrementaban cada vez más. El movimiento hippie constituía la vanguardia de toda una generación progresista que despertaba enarbolando consignas pacifistas y estandartes revolucionarios contrarios al sistema y sus formas de explotación. El mayo del 68 francés hizo temblar el Capitalismo por instantes y contribuyó a buscar senderos para la lucha, demostrando a la humanidad que la perfección distaba de ser real como hacían ver los ideólogos del sistema.
Las influencias que tuvo la Revolución Cubana sobre esta generación de jóvenes rebeldes fueron notables más allá de lo que se valoró en nuestro país. Millones de jóvenes a nivel mundial tomaron como insignia las barbas de los revolucionarios cubanos, y la figura del Che Guevara se convirtió en el ideal progresista de numerosos sectores sociales.
En este contexto surgieron relevantes figuras de renombre mundial, las cuales llevaban en sus luchas sociales y en la música todo el sentir de una generación cansada de discriminaciones burguesas, y con sus protestas removían los cimientos de un mundo conservador que contemplaba estupefacto como la insurrección de esta generación abatía todos los cánones capitalistas.
Los hippies formaron una vasta contracultura manifestada en variadas expresiones artísticas: el cine, la música (Rock and Roll), la pintura o la literatura, en la que se destacaron a partir de la década del 50 los escritores beat — término proviniente de "beaten down" (derrotado)—, precursores de los hippies. Sus obras estuvieron marcadas por la experimentación con las drogas y el desencanto que sentían respecto al sueño norteamericano.
Uno de los títulos distintivos de este grupo de intelectuales fue la novela On The Road de Jack Kerouac, quien junto a Allen Ginsberg y William Burroughs se convirtió en el principal cronista de estos controvertidos escritores. Las frustraciones sociales, el misticismo, el consumo de sustancias psicotrópicas y la práctica del nomadismo por parte de estos literatos devenían en medio para fortalecer su lugar y desprenderse de barreras en una sociedad caracterizada por un acérrimo anticomunismo, el aumento de la burocracia, el síndrome de la postguerra y la práctica de técnicas de represión, entre estas el electroshock o la lobotomía propias de la deplorable imagen de un régimen en decadencia.
John Lennon, sin dudas, fue el músico más progresista de su tiempo. El día que murió asesinado a manos de Mark Dave Chapman es recordado —por todos los que vivieron ese momento y por otros que no lo vivieron— como la muerte de un sueño y una esperanza, a veces difusa en este momento de guerras y hambruna en extensas áreas del orbe. Lennon fue el integrante de The Beatles más descollante por su controvertida personalidad y su activismo social; incursionó al igual que Ringo, Paul y Harrison en la filosofía y espiritualidad hindú, con quienes viajó al continente asiático para conocer al Dalai Lama, travesía realizada en compañía de varios artistas hippies del momento. La influencia oriental en estos músicos se palpa en temas como Norwegian wood (1965).
La vanguardia del movimiento hippie trató de elevar su espiritualidad ante los azotes banales y mercantilizados de cierta producción cultural a costa, incluso, del peligro que podría representar. No es un secreto para nadie que The Beatles, The Rolling Stones, Janis Joplin, usaron las drogas, especialmente el LSD, para convertir las alucinaciones en sonidos y buscar renovados impactos psíquicos. Así surgió la psicodelia en la música y algunos filmes (Yellow Submarine, The Wall, Magical Mistery Tour), vistos en la pantalla del habanero cine Charles Chaplin, son reflejo de ese período histórico y social. Nunca el Rock and Roll poseyó tal nivel de innovación como en esta década del 60. Un acercamiento de The Beatles al rock psicodélico resultó la canción I feel fine (1964), pero fueron dos grupos surgidos a cientos de kilómetros uno del otro, los que llevaron la psicodelia a la máxima expresión: The Yarbirds y The Byrds.
Al desintegrarse The Beatles sus integrantes empezaron a componer en solitario, y Lennon, estandarte del movimiento hippie, se incorporó a la corriente pacifista en contra de la guerra de Vietnam, participando y organizando conciertos a favor de la paz, un ejemplo el festival celebrado en Canadá entre el 3 y 5 de julio de 1970, donde concurrieron importantes bandas del momento (The Rolling Stones) y cantautores como Bob Dylan y otros invitados. En varios temas compuestos por Lennon se manifiesta un profundo sentimiento pacifista y social, él se consideraba un socialista y en la letra de Power To The People, Give Peace a Chance, e Imagine, convertidos en himnos de las personas progresistas a nivel mundial, se evidencia irreductiblemente este sentido político de sus canciones.
La guerra que financiaba la administración Nixon contra Vietnam encontró en todo el movimiento hippie una fuerte oposición. Los líderes juveniles de esta época, entre ellos John Sinclair, dirigente de las Panteras Blancas, Albert Hoffman y Jerry Rubin, mantenían una estrecha relación con John Lennon y compartían los mismos postulados antibelicistas.
Por medio de Tariq Ali y Robin Blackburn luchadores de izquierda ingleses, Lennon conoció a Regis Debray, pensador francés, investigador de la obra de Ernesto Guevara de la Serna y Fidel Castro y quien fue liberado en aquellos momentos de una cárcel boliviana por presuntos lazos con la guerrilla del Che. Debido a estos vínculos, el FBI le negó a Lennon, en varias ocasiones, la visa a Estados Unidos, y encarceló a varios dirigentes sociales, pertenecientes a La Panteras Negras y a otros grupos radicales que mantenían en jaque al gobierno. Más tarde Lennon realiza un concierto a favor de la liberación de John Sinclair, causando un efecto inmediato en la opinión pública norteamericana, y tres horas después, Sinclair fue puesto en libertad.
Lennon fue, sin lugar a dudas, una estrella del rock, y un importante símbolo de la relación entre el rock and roll y el activismo social, que no debemos dejar que se precipite al vació porque se ha demostrado que los símbolos mas sagrados del Rock and Roll, el Reggae, y los movimientos negros dentro de toda una gama de tendencias sociales, son los que han mantenido una postura ante la enajenación causada por el sistema capitalista, y se han manifestado en contra de las guerras a nivel mundial.
Siempre nuestra memoria tiene que conservar el papel que desempeñaron los alumnos de la Sorbona en Mayo del 68, los estudiantes que tomaron para sí los ideales de la corriente hippie, muchos de ellos estudiaban en universidades y llevaron el activismo social junto a sus estudios y formas de vida, para mantener el sueño de un mundo mejor.
El movimiento hippie es necesario valorarlo en toda su magnitud, y la importancia que tuvo en el desarrollo ulterior de la conciencia social. Ahora, cuando varios continentes parecen despertar de un profundo letargo, nos queda crear una revolución dentro de las revoluciones, rompiendo con antiguos paradigmas en el largo camino hacia el progreso mundial. A nuestro pensamiento libre de subterfugios conformistas corresponde el camino hacia la radicalización en contra de las injusticias a nivel internacional y en la cultura, el arte, la música, podemos encontrar una ruta de apoyo a los movimientos sociales para ayudar a fundar las utopías de los grandes hombres del siglo XX.

1 Comments:

Blogger macs said...

Excelente post...muchísimas gracias por compartirlo...saludos desde nicaragua

10:07 PM  

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